RECURSOS HIDRICOS
La Rioja-San
Juan-Mendoza-San Luis
Abarca
las Regiones hidrogeológicas de Valles intermontanos principalmente, parte de
la Llanura Chaco Pampeana correspondiente al sur de San Luis y el área centro
este de Mendoza y la región de las Mesetas Patagónicas del sur de Mendoza.
REGION
HIDROGEOLOGICA DE VALLES INTERMONTANOS
La
característica fundamental de esta región que comprende toda la cordillera y
pre-cordillera, consiste en zonas de relleno sedimentarlo, que constituyen
reservorios de agua subterránea discontinuos a veces comunicados entre sí.
La
región abarca en su totalidad las Provincias Precordillera, Sierras Pampeanas,
Cordilleras Sanrafaelino Pampeana, Frontal y Principal.
Para su
descripción se agrupan, según su balance hídrico, en dos tipos fundamentales:
a) Embalses
con descarga hacia cuencas endorreicas
b) Embalses
con descarga hacia el mar
El
primer tipo está representado por todas aquellas cuencas de agua subterránea
cuyo flujo tiene bajos cerrados como nivel de base, siendo la evaporación la
única componente natural de las salidas, lo que les proporciona características
hidroquímicas homogéneas en las respectivas zonas de descarga. El agua
subterránea proveniente del Valle Fértil y Tunuyán y la depresión intermontana
Uspallata-Barreal-Rodeo, constituyen ejemplos característicos de este primer
tipo. En el segundo tipo mencionado las
cuencas subterráneas fluyen hacia cursos superficiales para finalmente
desembocar en el océano Atlántico, siendo en estos casos el escurrimiento superficial
el principal componente de la descarga.
Las
entradas más importantes al sistema se producen como consecuencia del deshielo
o de las precipitaciones orográficas y convectivas de verano.
En
general la descarga se produce en las zonas de pie de monte en los lechos de
ríos y arroyos, antes de alcanzar la planicie aluvial.
Ejemplos
de este tipo son los abanicos aluviales de los ríos San Juan, Mendoza, Atuel y
Diamante .
Dentro
de esta región hidrogeológica se aloja la mayoría de las manifestaciones de
aguas termales del país.
a) Embalses
Con Descarga Hacia Cuencas Endorreicas
Valle Fértil
Las
acumulaciones de piedemonte como la bajada, constituyen buenos depósitos de
agua subterránea. El agua es de buena
calidad (0,7 g/l) y la permeabilidad, media a alta.
La
recarga de los acuíferos proviene de los arroyos que descienden por el flanco
orienta] de la sierra de Valle Fértil y de la Huerta.
El agua
subterránea se mueve lentamente hacia el sureste y sur, en dirección a las
salinas de Mascasín, zona de descarga natural del valle.
Valle del
Tunuyán
El
valle del río Tunuyán está integrado por grandes abanicos aluviales que
conforman una planicie con inclinación al este. El drenaje se efectúa, en general, con rumbo noreste.
En este
sector, tanto el acuífero freático como el confinado, son de muy buena
calidad. La recarga de los mismos se
realiza por el río Tunuyán y arroyos menores, con tenores salinos hasta 0,1
gr/l. Los caudales específicos para
ambos acuíferos superan los 4 m3/h/m, llegando en algunos casos el acuífero
libre a presentar valores de 80 m'/h/m.
El acuífero
confinado es surgente y alcanza valores máximos de caudal específico de 30
m3/h/m.
Depresión
lntermontana Uspallata - Barreal - Rodeo
Esta
depresión de origen tectónico se encuentra entre la Cordillera Frontal y la
Precordillera.
Los
aluviones cuartarios alojan los acuíferos más importantes con una productividad
media a elevada y una salinidad baja.
Su aptitud hidrogeológica depende además de otros factores, de la
relación entre su situación topográfico y de la fuente de recarga. El agua de recarga proviene de las
precipitaciones que en forma de lluvia o nieve caen sobre las cuencas
colectoras y del deshielo de los glaciares de alta cordillera. Los depósitos
terciarios alojan acuíferos de bajo caudal.
Valle del río
Conlara y otros
El
acuífero del valle del Conlara (Provincias de San Luis y Córdoba) Corresponde
al tipo de embalses subterráneo con límites laterales definidos asociado a
tectónica de bloques y con un buen conocimiento de los parámetros
hidrogeológicos.
Esta
cuenca es una depresión tectónica con rumbo N-S, flanqueada por los bloques
cristalinos de la sierra de Comechingones al este y la de San Luis al oeste,
rellenada con materiales de erosiónde las regiones altas y en menor grado por
loess.
La
parte inferior del relleno del valle tiene granulometría fina,
predominantemente de origen eólico, y se considera un acuitardo. En la parte
superior alternan estratos de granometría gruesa y fina, que en conjunto se
consideran acuíferos de permeabilidad mediana a buena.
La
recarga natural del agua subterránea es de forma indirecta, a través de los
lechos de los ríos, arroyos y bajos inundados.
La
cuenca de la llanura Norte tiene los límites sur e inferior constituído por el
basamento impermeable, sobre el que se asienta una cubierta sedimentaria que permite el almacenamientos y conducción del agua subterránea. El área con mejores
posibilidades para utilizar el agua subterránea es la comprendida entre Quines
y Candelaria.
Cuenca del
Bebedero
La laguna del Bebedero constituye
el nivel de base del escurrimiento superficial y subterráneo de la cuenca la
extensión es de aproximadamente 5500 km2. Los cauces que constituyen el límite
oeste de la cuenca son efímeros y se comportan como influentes.
En el
sector próximo a la sierra de San Luis las pocas capas productivas que pueden
alumbrarse serán de buena calidad pero de bajo caudal y nivel pezométrico. En
general los otros sectores con de alto contenido salino.
Médano
Invasor
Comprende
el sur de San Luis y llega al oeste-noroeste de Buenos Aires. La presencia de
médanos fijos o móviles que conforman una llanura suavemente ondulada con
ausencia de ríos o arroyos permanentes, distingue fisiográficamente la región.
Los
médanos están constituidos por arenas de origen eólico con participación de
fracciones medias y gruesas hacia su base, las que se apoyan sobre limos del
Pampeano.
El
ambiente se caracteriza por poseer sedimentos de permeabilidad media-alta y
acuíferos freáticos discontínuos de buena calidad química y bajo rendimiento,
en forma de lentes colgadas, sobre un medio de aguas salobres desarrollado en
los sedimentos pampeanos.
La
recarga local es consecuencia de las precipitaciones y está restringida por el
alto valor de la evapotranspiración, aunque la favorece la litología y posición
topográfico elevada de los cordones medanosos, llegando a formarse espesores
saturados importantes.
b) Embalses
Con Descarga Hacia El Mar
Abanico del río San Juan
El río
San Juan al abandonar la Precordillera entra en el valle de Tulum, cuyo relleno
sedimentarlo se estima en 600 m en la ciudad de San Juan y más de 1 000 m hacia
el sudeste. Una falla de rumbo oeste-este, divide al valle en dos sectores.
Al
norte de la falla se localizan dos acuíferos principales, (superior e inferior)
mientras que al sur de la misma, sólo uno.
Los
acuíferos explotables están contenidos en sedimentos de edad cuartaria y son
semiconfinados a confinados.
La
profundidad media es de 300 m con niveles entre -5 y -8 m y los caudales registran
valores promedios de 150 m3/h.
La
posibilidad de utilización del recurso va disminuyendo rápidamente debido a que
la granulometría de los sedimentos, gravas y arenas, se hace menor en las
partes distases del acuífero, siendo esos sedimentos reemplazados por depósitos
de limos y arcillas, al mismo tiempo que se produce un acuñamiento de los
horizontes permeables.
La
recarga se produce por la infiltración del subálveo del río San Juan, los
retornos del agua de riego y las pérdidas de los canales.
Cuenca del
Desaguadero-Salado
En el
sector septentrional, el escurrimiento superficial es mediante una densa red de
cauces efímeros hacia el río Desaguadero que es efluente con respecto a la capa
freática.
En
general el agua subterránea es profunda y de mala calidad, no obstante a baja
profundidad en determinados lugares, bajo ciertas condiciones, puede haber agua
de baja a mediana salinidad.
En el
sector meridional la recarga se origina ante la presencia de médanos, lo que
puede dar lentes de agua potable. El escurrimiento subterráneo regional es
hacia el río Salado.
Cuenca del
río Quinto
Está
cuenca nace en el sector centro oriental de la provincia de San Luis y se
continúa hacia la provincia de Córdoba.
El
sentido de circulación del agua subterránea en general es hacia el sureste
coincidiendo con la pendiente regional y muestra un dependencia con la
morfología, así varia de una profundidad de 150 m hasta 5 m hacia el este.
Basicamente
las posibilidades de explotación del agua subterránea de esta cuenca son buenas.
Abanico de
los ríos Mendoza y Tunuyán
La
región noreste mendocina está estrechamente vinculada a la evolución de los
ríos Mendoza y Tunuyán, que al salir del ambiente cordillerano, pierden su
capacidad de carga, originando amplios abanicos aluviales, los que se continúan
en una llanura hasta alcanzar los depósitos lacustres del río Desagüadero.
Es una
extensa región con pendiente regional hacia el este y características similares
a la del sureste sanjuanino. Presenta
una granometría gruesa en el área pedemontana que facilita la
infiltración. A medida que nos alejamos
de la misma, los sedimentos se hacen más finos y la permeabilidad es
menor. El área que presenta mejores
perspectivas es la correspondiente al abanico aluvial de los ríos, donde los volúmenes
de agua almacenados son muy importantes y las características químicas de ambos
acuíferos, libre y confinado, son muy buenas.
En la
porción apical del abanico aluvial existe únicamente el acuífero freático con
caudales mayores que 10 m3/h, llegando en algunos casos a 80 m3/h. Más al este, aproximadamente a 12 km de
Mendoza, coexisten ambos acuíferos, libre y confinado, presentando este último
carácter surgente y semisurgente.
El
acuífero confinado presenta caudales con valores que oscilan entre 10 m3/h y
220 m3/h, disminuyendo los mismos hacia el río Desaguadero por efecto creciente
de la litología limo-arcillosa.
Respecto
de la calidad química, en la zona norte y noreste la capa freática es
salobre. Por el contrario, el área
ocupada por los antiguos cauces del río Tunuyán, presenta acuíferos de buena
calidad. En general la salinidad aumenta hacia el río Desaguadero, donde
alcanza valores extremos de 72 gr/l.
Perforaciones cercanas a este curso de agua han permitido localizar un
área de surgencia, pero también se trata de aguas salinizadas.
Abanico de
los ríos Diamante y Atuel
Esta
región presenta el mismo esquema hidrogeológico del sureste sanjuanino y
noreste mendocino. En ella podemos
diferenciar dos sectores:
-
Occidental, caracterizado por la presencia de un acuífero libre que se
desarrolla en sedimentos de granometría gruesa (gravas y arenas) del cono
aluvial de los ríos Diamante y Atuel.
-
Oriental, donde coexisten ambos acuíferos.
El
relleno aluvial, en parte cólico, constituye el reservorio de agua
subterránea. Está dividido en un
acuífero superior que incluye a los niveles freáticos donde algunos pozos
alcanzan la capacidad de 52 m3/ h/m y un acuífero principal (inferior) con
caudales característicos de hasta 29 m3/h/m.
El rendimiento de los acuíferos decrece con la profundidad y la orientalidad, conforme a la disminución de la granometría de los sedimentos, mientras que la concentración salina aumenta a medida que nos alejamos del frente cordillerano.